Es imposible no comunicar, incluso no responder es ya en sí una respuesta. Lo que decimos (o no decimos), nuestro lenguaje no verbal, así como el momento en que nos ponemos en acción y el entendimiento de la dinámica del grupo con el que interactuamos, contribuyen en proyectar nuestro liderazgo.
El liderazgo tiene dos componentes: el liderazgo personal (asociado al autoconocimiento) y el liderazgo de influencia (capacidad para organizar, dirigir y motivar al equipo).
En este servicio, generamos un espacio de autoexploración e identificación de nuestro estilo actual y las propias expectativas que tenemos. Ayuda a identificar las autorrestricciones o frenos que nos ponemos a nosotros mismos para entender cuáles son nuestros verdaderos resultados.